Reclamar lesiones graves por un accidente de tráfico
Las consecuencias de un accidente de tráfico, en numerosos casos, se agravan por las secuelas que dejan en las víctimas, que llegan incluso a ver afectada su calidad de vida. En estos casos, los abogados implicados deben tratar con mucha delicadeza y empatía la situación, mostrando su apoyo a las personas afectadas. Además de este lado humano del profesional legal, también debe cuidar cada detalle para reclamar lesiones graves y garantizar la máxima indemnización posible.
¿Por qué hay que reclamar lesiones graves tras sufrir un accidente?
Los accidentes con grandes lesionados suponen un impacto altamente negativo en las víctimas y sus familiares, ya que necesitan tratamiento médico e incluso psicológico, una rehabilitación posterior y otros gastos derivados que se prolongarán en el tiempo. Sin embargo, a esta considerable situación se les llega a unir los abusos que cometen las compañías de seguros, con tal de ahorrar gastos en el pago de la indemnización. Como respuesta a este flagrante menosprecio a la dignidad de las personas afectadas, estas deben llevar a cabo los trámites legales oportunos, presentando una reclamación con la que puedan recibir el mayor importe económico.
Para dejar atado cada detalle de la gestión legal y que el caso no se alargue demasiado en el tiempo, lo más aconsejable es recurrir a los servicios de abogados con experiencia en casos de reclamación de accidentes de mayor gravedad. Hay que tener en cuenta que las normativas al respecto son bastante complejas y deben ser estudiadas por especialistas que sepan cómo afrontarlas.
Tipos de consecuencias graves
Reclamar lesiones graves dependerá de los aspectos derivados del accidente, los cuales serán evaluados para ajustar el importe de la indemnización. Entre los daños y gastos más habituales encontramos los siguientes:
- Lesiones físicas y el tiempo que se prolonguen. En algunos casos, estas pueden ser permanentes y darán lugar a una reclamación de daños mayor.
- Daños psicológicos. Tanto por las lesiones físicas como por el trauma que suponen estos accidentes, las víctimas pueden necesitar tratamiento psicológico con el que afrontar su delicada situación.
- Daños morales a la vida diaria, también de las familias implicadas.
- Necesidades especiales de ayuda, por parte de terceras personas, para garantizar el desarrollo de la vida cotidiana de la víctima.
- Adecuación de la vivienda y el vehículo, por causa de las lesiones sufridas.
- Perjuicio económico, especialmente en el caso de que la persona afectada perciba menos rédito durante el tiempo de incapacidad.
Estas consecuencias, según su grado, se agrupan en varias categorías que definen la gravedad de la situación y las limitaciones derivadas. Son conocidas como los días de perjuicio personal.
El perjuicio personal básico y particular
El perjuicio personal ha sustituido al antiguo término de la baja impeditiva o no impeditiva, abarcando ahora otros aspectos como los días de hospitalización o la rehabilitación, entre otros. Estos días de perjuicio personal se dividen de la siguiente forma:
- Perjuicio personal básico. Se refieren a los días de recuperación, contando desde el mismo momento del siniestro hasta que las lesiones pasen a considerarse como secuelas.
- Perjuicio personal particular. Además del perjuicio básico, algunos casos incluyen complementos en la reclamación, según las limitaciones en la vida diaria. El perjuicio particular se divide en tres grados concretos, los cuales no se pueden combinar pero sí aplicar progresivamente. Estos serían los días de perjuicio particular moderado -la persona ve limitada sus tareas habituales durante un breve período-, grave -se necesita un tiempo de hospitalización- y muy grave -donde ya se considera una alta falta de autonomía, incluyendo el tiempo de hospitalización-.
Contar con los servicios de abogados para reclamar lesiones graves
La delicadeza de estos casos requiere de un tratamiento especial por parte de los abogados implicados, quienes deben ejercer apoyo legal, pero también psicológico y humano. En Parrilla Abogados defendemos esta máxima para llevar a cabo nuestro trabajo, además de otro tipo de garantías:
- Experiencia de más de 25 años en casos similares.
- Atención permanente, siempre estamos disponibles para ti.
- Disponibilidad inmediata para trasladarnos al domicilio de la víctima, al juzgado o a las instalaciones policiales.
- Rapidez en la búsqueda de atestados y pruebas sobre el accidente.
- Contacto inmediato con las compañías de seguros.
- Gestión para que la víctima reciba un tratamiento médico y psicológico digno y acorde a los daños sufridos.
- Nos encargamos de la reclamación por las vías civil y penal.
Además, somos miembros de la Asociación de Abogados de Víctimas de Accidentes (Adevi), por lo que garantizamos no pertenecer a ninguna compañía de seguros. Nuestro interés es exclusivo hacia las víctimas. Si deseas más información, no dudes en contactar con nuestro equipo y te atenderemos de forma personalizada.